Impuestos

Más de la mitad de los impuestos son muy distorsivos

El Gobierno nacional propuso un nuevo Pacto Fiscal. El tema más comentado es la resolución del conflicto de la provincia de Buenos Aires con el resto de las jurisdicciones por la licuación del Fondo del Conurbano. Sin embargo, los puntos más estratégicos que merecen ser profundizados son la mejora en la calidad de los impuestos y reducir mucho más el crecimiento del gasto público.   

Impuestos a la riqueza deberían sustituir Ingresos Brutos

El Gobierno nacional finalmente dio a conocer los lineamientos de su propuesta de reforma tributaria. Entre los puntos que quedan abiertos está el que se refiere a los impuestos provinciales. El principal desafío es inducir la eliminación o reducción del Impuesto a los Ingresos Brutos y a los Sellos. Para que esto sea posible es clave una estrategia coordinada para compensar la reducción con aumentos en los impuestos a la propiedad donde actualmente se recauda muy poco.

Impuestos equivalen a más del 100% de la renta normal de un comercio

La caída y posible desmantelamiento de un ícono del comercio ilegal, la feria de La Salada, es un cambio positivo. Pero para que sea sustentable además de reforzar el accionar policial es imprescindible reformar el sistema impositivo y modernizar el Estado para que sea más amigable con el ciudadano. Esta es la única forma que las personas puedan trabajar y dedicarse al comercio de manera legal y decente y no dependan de extorsionadores y criminales que lucran con la informalidad.   

63% del aumento de impuestos al consumo es por ingresos brutos

El Impuesto sobre los Ingresos Brutos es un tributo muy rudimentario con impactos altamente distorsivos sobre la producción. Que haya sido el impuesto que más creció en el marco de un fuerte crecimiento de la presión tributaria realza la inquietud. Por eso, uno de los ejes centrales de la reforma tributaria debe ser la sustitución de Ingresos Brutos por un tributo más amigable con la inversión y la generación de empleos, como es el IVA.

Bienes personales y Ganancia minima presunta son 1,4% de la recaudación

Un paso adelante en racionalizar el sistema impositivo es la eliminación de los impuestos a los Bienes Personales y a la Ganancia Mínima Presunta. Son impuestos de muy baja recaudación que se superponen con los que cobran las provincias y los municipios, e imponen innecesaria complejidad administrativa a los contribuyentes. Pero, por lejos, el desafío más importante y complejo es lograr que en un futuro no lejano se logre acordar las reformas al sistema previsional que garanticen su sustentabilidad.   

En Buenos Aires se paga el 18% del costo de la electricidad

El gobierno anunció la actualización de las tarifas eléctricas. Se pone fin así a un mecanismo de subsidios muy perverso que desencadenó una profunda crisis energética, una regresiva redistribución de ingresos a favor de los hogares de altos ingresos y agravó la discriminación contra el interior del país. Con el reajuste, tan importante como un régimen de tarifa social para los más pobres es hacer entender al resto de la población sobre los daños que generó este esquema tan irracional.

Cambios en los impuestos al salario deben disminuir la exclusión social y la informalidad

Los impuestos al salario son una fuente de intensas polémicas e impactos distorsivos y regresivos. Por un lado, las muy altas cargas sociales y la baja valoración de las prestaciones de la seguridad social inducen a una masiva expansión de la informalidad, especialmente entre las empresas más pequeñas. Por el otro, la falta de actualización de los parámetros que se aplican para calcular el impuesto a las ganancias es objeto de permanentes reclamos. La prioridad para el país es generar más empleos de calidad y disminuir la alta informalidad laboral. Para ello, los cambios en los impuestos al salario deben hacerse como parte de una estrategia integrada que enfrente ambos desafíos y disminuya la exclusión social.

3 de cada 4 pesos de recaudación se quedan en la Nación

La Presidenta llamó al diálogo para revertir la irracional superposición de impuestos que se produce entre la Nación, las provincias y los municipios. El planteo es muy pertinente. Pero para avanzar hacia un mejor sistema tributario previamente hay que detener el despilfarro de fondos públicos que induce la centralización de recursos públicos a favor de la Nación y la superposición de roles y funciones entre los tres niveles de gobierno.  

Solo 1 de cada 3 pesos de recaudación va a las provincias

La descentralización y el respecto por las autonomías locales es una tendencia global que bien instrumentada tiene enormes ventajas, además de ajustarse a lo que manda la Constitución Nacional. Pero planteos de este tipo pierden credibilidad cuando provienen de una administración que ha basado su gestión en la concentración y la arbitrariedad. Antes de pensar en trasladar la capital es necesario clarificar roles entre jurisdicciones nacional y provincial y sancionar un sistema coherente de coparticipación federal de impuestos.

Vehículos “suntuarios” generan 88 mil empleos de altos salarios

El nuevo gabinete debuta impulsando otro aumento de impuestos. Aunque el argumento oficial es que se busca castigar consumos “suntuarios” que drenan divisas, en realidad es una continuidad del proceso que llevó la presión tributaria a niveles récords. Para reducir de manera genuina el déficit fiscal, la inflación y la fuga de divisas una estrategia alternativa es comenzar a desmantelar el perverso mecanismo de subsidios económicos a empresas públicas y privadas. Esto, además, permitirá preservar muchos empleos de calidad.    

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