Mujeres

Mujeres pobres sufren el doble de la inactividad laboral

La Asignación Universal por Hijo no estaría teniendo impactos importantes sobre la decisión de trabajar de las madres. Se trata de una de las principales debilidades de este programa social ya que al no estimular el acceso a un empleo se reducen las posibilidades de superar la pobreza. El progreso social y la equidad de género requieren que las mujeres pobres salgan de la “trampa de inactividad”. Para ello es necesario un profundo replanteo de las políticas educativas y de cuidados infantiles.

Día de la Mujer: Las mujeres y el mercado laboral

Los indicadores del mercado laboral señalan que en la Argentina, las mujeres continúan relegadas en comparación a los varones. Los niveles de inactividad de la mujer superan en 10 puntos porcentuales al de los hombres. Los valores tradicionales que le han otorgado a la mujer un rol secundario en el mercado de trabajo, destinado a los cuidados del hogar y la crianza de los niños se mantiene.

Solo 6% de mujeres pobres con hijos tienen un empleo formal

Dar oportunidad a que todos los niños accedan en su infancia a cuidados de calidad y a todas las mujeres a un empleo formal es un requisito indispensable para promover el progreso social. Esto no se logra obligando, como lo dispuso un fallo judicial, a que las empresas se hagan cargo de las guarderías de los hijos de sus empleadas. Es el Estado el que debe garantizar el acceso a servicios de alta calidad de cuidado de la infancia priorizando a los hogares de menores ingresos.  

La mitad de las mujeres jóvenes no trabaja por dedicarse al hogar

Una de las principales vías para promover el desarrollo social es aumentar la participación laboral de las mujeres. Para ello es imprescindible que tengan la oportunidad de estudiar e incorporarse tempranamente al mercado de trabajo. De allí la importancia de que no sean absorbidas por las tareas domésticas.  Este es uno de los motivos por los cuales las políticas modernas de promoción social contemplan sistemas de alta calidad para el cuidado de la infancia y la ancianidad.  

La mitad de las mujeres en edad de trabajar no tienen empleo

La sociedad se manifestó con contundencia a través de la campaña “#NiUnaMenos”. Aunque el énfasis estuvo puesto en mejorar los sistemas de represión y de asistencia a las víctimas, para prevenir la violencia de género es fundamental el rediseño de las políticas educativa, laboral y asistencial. Promoviendo que las mujeres tengan la oportunidad de conseguir un empleo de calidad se aumenta su independencia, su poder de decisión y su autoestima y, por esa vía, la capacidad efectiva de rechazo a los actos de violencia.

2 de cada 3 mujeres pobres no trabaja

El Día de la Mujer motiva a la reflexión sobre la discriminación laboral femenina. Una faceta trascendental, desde el punto de vista del progreso social, es la baja inserción laboral de las mujeres que integran los hogares más pobres. Esto priva a las familias y a la sociedad de una fuente de generación de riqueza y somete a la mujeres a la dependencia del varón y del aparato asistencialista. Para revertir el fenómeno es imprescindible modernizar las instituciones educativas, laborales y asistenciales y romper con atávicas barreras culturales. 

Por cada 1% de empleo femenino el ingreso del hogar crece 14%

Las principales fuentes de progreso y bienestar son los aumentos de productividad que sustentan mejoras de las remuneraciones y la masiva generación de empleos de calidad para que las familias tengan más miembros generadores de ingresos dentro del hogar. Por eso, es fundamental que las instituciones laborales y la política asistencial sean muy sensibles a los incentivos en favor de la maternidad responsable y la activación de la mujer para su incorporación en el mercado laboral. 

Sólo 1 de cada 4 mujeres jóvenes trabaja

En el marco del aletargamiento en el nivel de actividad económica se hacen más explícitas las negativas consecuencias sociales derivadas de la baja calidad institucional. Testimonios concretos son las barreras que discriminan contra la inserción laboral de los jóvenes, especialmente las mujeres. Mientras que en los países más avanzados el progreso social se basa en altas tasas de empleo juvenil y femenino, en la Argentina el ingreso de los jóvenes está fuertemente condicionado por baja formación, regulaciones laborales e impositivas onerosas y burocráticas, y ausencia de estrategias para promover conductas reproductivas responsables.   

Informe especial Día de la Mujer: Las mujeres se preparan para ser el centro de la vida económica, política y social del futuro

Las mujeres son mayoría en el último año de la educación básica y secundaria; terminan con éxito la secundaria en mucho mayor número que los varones; dominan en la mayoría de las orientaciones científicas y con mejor desempeño.

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