2018 |


Nacionales



Nación gasta $130 Mil Millones en funciones provinciales

La superposición de intervenciones nacionales sobre servicios que administran los gobiernos locales es una de las principales fuentes de derroche fiscal. Buena parte del déficit fiscal y del mal funcionamiento del Estado se explica por esta tendencia del Estado nacional a avanzar sobre responsabilidades locales. Respetar la organización federal es clave para tener un sector público más eficiente y solvente.  (más…)

>

Interés de deuda representan un tercio del déficit fiscal

Al presentar las cuentas públicas del año 2017 las autoridades económicas destacaron la reducción del déficit primario. Se trata de un logro importante pero relativo ya que no alcanza para compensar el aumento en el pago de intereses. Esto muestra que el ritmo de gradualismo adoptado es inconsistente. Para mejorar se requiere profundizar el federalismo y una reforma previsional integral. (más…)

>

El ahorro en subsidios a energía fue a más gasto público

Genera justificada preocupación la persistencia de la inflación. La principal razón es que los importantes ahorros obtenidos en subsidios a la energía fueron a parar a mayor gasto en otros subsidios y en programas nacionales que se superponen con funciones provinciales y municipales. Mientras tanto, sigue el vertiginoso crecimiento de las erogaciones de la ANSES. No hay posibilidades de reducir la inflación sin un ordenamiento más integral del sector público.  (más…)

>

95% de subsidios en transporte van a Buenos Aires

Los avances en la normalización de tarifas y la modernización del esquema tarifario organizándolo en formato de red de transporte van en el sentido correcto. Pero no son las autoridades nacionales las que deben tomar estas decisiones y menos financiarlas. Es hora que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, por el conurbano, asuman sus competencias. 

(más…)

>

Sincerar metas de inflación es resignarse a tener más pobreza

La revisión al alza de las metas de inflación es un acto de sinceramiento pero también de resignación. El ritmo de gradualismo elegido para ordenar las cuentas públicas obliga a tolerar mayor inflación. Implica que los intereses de quienes se resisten a modernizar el Estado se imponen sobre las necesidades de los más débiles que seguirán pagando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario. (más…)

>